miércoles, 29 de septiembre de 2010

La culpa de todo la tiene...

El caso es que según me informa el blog, está será la entrada 103, así que ya superado las 100 (brillante deducción lo sé)!!!!!!!!!

Días como hoy, se habla como si se supiera, cosa que en este país hacemos como verdaderos expertos. Sobre temas importantes da igual, pero cuando se tratan temas triviales como la política es algo despollante. Pongamos algún ejemplo: hay una huelga general convocada por los sindicatos. Vale, hasta ahí bien. Pues he llegado a leer hoy que los piquetes son cosa de los empresarios.

La desinformación, ignorancia y ganas de destacar entre los demás nos hacen decir cosas que quizá, si analizáramos cinco minutos después, no diríamos. Que lo hagamos seres corrientes sin poder pues bueno pues vale, nuestra influencia es nula por lo que qué daño vamos a hacer. Cuando son aquellos que sí dan una imagen, que representan, queda mal, para que nos vamos a engañar. Añadid a todo esto el hablar con rodeos. Reciéntemente ha habido elecciones en Venezuela y Hugo Chávez demostró ser un maestro en esta materia:



Un diez para Andreína por aguantar la risa. Otro ejemplo de como hablamos sin saber:



El mayor problema de esto es que la mayoría se queda en esto. Da su opinión y hace alarde de conocimientos sabiendo muy poco. ¿Cuántos criticarán a Chávez sólo por este vídeo? Sí vale, es criticable, pero es un vídeo de nueve minutos, ¿es de verdad representativo?. Y esta pregunta sirve para todo. En este país tenemos a Zapatero, que sin ser santo de mi devoción, es acusado de provocar una crisis económica a nivel mundial, y remarco el provocar, cuando a poco que pensemos, es obvio que él no ha provocado nada. Sólo falta decir que sus cejas en realidad son el resultado de un experimento que tiene para dominar el mundo. Y suma y sigue... Pon un tema y aquí todos sabemos, crisis, calentamiento global... Ni mucho menos yo sé de todo, y he hablado sin saber muchas veces, pero que menos que aquellos que tienen que hablar "por todos", sepan de que lo hacen.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Tragicomedia sobre la realidad laboral - Historias I

Por fin comienzo con unos de los proyectos que más tiempo llevo gestando. Es tan amplio que he decidido dividirlo en partes, todas agrupadas en "Tragicomedia sobre la realidad laboral". Cada parte tendrá un número limitado de publicaciones, entre tres o cuatro, aunque esto aún es pronto para decirlo porque no paro de escribir cosas nuevas para ella. Lo primero "Historias", pequeños cuentos enfocados al mundo del trabajo.

"Todo comenzó con un burofax"

Comienza un día con un burofax cuando vas a salir de casa que te informa de tu despido. Lo primero ira, ni se molestan en decírtelo a la cara. Necesitas el dinero, pero decides no darle mucha importancia, entre el último sueldo, el finiquito y el paro, podrás tirar unos meses.

Mañana irás al INEM. Calculas que si la oficina cierra a las dos, las 12:30 es una buena hora para estar allí. Llegas diez minutos antes y te pones en la cola. Cuando dan las dos, te dicen que ya no te atienden, les da igual cuando lleves esperando. Qué vuelvas mañana.

Te presentas media hora antes de que abran y desde ese momento sólo tardas una hora en ser atendido. No te queda tanto como esperabas. Habrá que apretarse el cinturón.

Buscas trabajo hasta debajo de las piedras. Echas currículos en todas partes. Haces entrevistas estúpidas con dibujos, listas de adjetivos... Te preguntas porque necesitas carnet para ciertos curros y por qué nadie va de cara.

Los meses pasan y no sale nada. Miras apesadumbrado tu diploma que acredita que eres licenciado en no qué. Y sin mediar con nadie, vas a la cocina para coger un cuchillo de carne y hacérselo pagar a los culpables.

Con tu cuchillo te montas en el bus pagando el sencillo ya que no te llega para el abono. Y cuando por fin llegas a una de las puertas de la Moncloa y sacas el cuchillo, duras tres segundos, igual que el número de balas que atraviesan tu cuerpo. Aún se escriben romances en tu honor.

viernes, 17 de septiembre de 2010

¿Qué pasaría si Megan Fox fuese inteligente? III

Con este escrito, nace también la etiqueta "Divas", dedicada a cada una de esas mujeres cuya presencia en el mundo pasa menos desapercibida de lo que debería. Visto que escribo bastante sobre mujeres de ese tipo, son varios los escritos con ella.

"Leo cada libro que se ha escrito sobre Marilyn Monroe. Yo puedo acabar como Marilyn porque constantemente lucho con la idea de que creo que soy retrasada y tengo esquizofrenia."

"¡Eureka!" Parafraseando a Arquímedes, continuó con su principio. Kilómetros a la redonda se hablaba sobre su prodigiosa inteligencia. Los rumores sobre ella eran cada vez mayores. Con año y medio tocaba el piano con los ojos cerrados y tapones en los oídos a nivel profesional a la vez que desataba los sentimientos pederastas de todo ser humano. Aquello empezaba a ser insostenible. Sus padres no pudieron soportarlo más y tomaron una dura decisión.

martes, 14 de septiembre de 2010

El mundo a todas horas - Descubriendo el café

No quería recurrir a drogas prohibidas. En mi estado, me pararía la policía y tardaría poco en descubrirme. La decisión estaba tomada, sólo había una cosa que podía ayudarme a completar la tarea que me había auto-encomendado: el café.

Llevaba años oyendo hablar de él pero nunca me decidí a probarlo. Lo elegí frente al té porque no te lo sirven ardiendo, y frente a las energéticas por no acabar teniendo alas, a la larga es poco práctico.

La primera taza no supo muy allá que digamos. Sí, me despejó algo, pero el sabor... Y lo peor el aliento que te deja. Todo el mundo se vuelve adivino cuando bebes uno. Pero tras oír los sabios consejos del camarero, probé con azúcar. Aquello empezaba a mejorar.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Siempre es la una y media

Por fin vuelvo tras mis "vacaciones" a mis pensamientos. No he pasado más de tres días sin escribir algo, aunque no sé cuanto de ello será publicado aquí. Lo que sí va a serlo es esto, un pequeño recuerdo a las noches de rol.

Sentados en sillas desencoladas, no forzando los movimientos para no irnos al suelo. Discutimos sobre que cenar y así comenzamos otro Sábado por la noche.

Calentamos las manos estupidas supersticiones pensando que así esta noche nos irá mejor. Escogemos los que queremos y ya estamos listos.

Risas, discusiones, tiradas de dados y mucha agua. Un café de madrugada nos dará energías para continuar un poco más.

Todo transcurre con normalidad, lo mismo cada Sábado noche, en el aquel donde el tiempo se detuvo a la una y media. Pero fuera ya de es día. Otra noche sin dormir.