domingo, 28 de junio de 2009

Cerramos los ojos un instante y muchos más pasaron.

Es algo que pasa y a lo que uno se tendrá que acostumbrar, a no estarse quieto. Da igual que lo intente, que nunca me mantendré en el mismo lugar. Y eso pasará factura, porque no todos se moverán conmigo.

Giras la cabeza un segundo, pestañeas, una luz te ciega, y cuando vuelves a enfocar donde estabas mirando ya no es igual. Así que a partir de ahora miraré hacia arriba, porque aún creo que el cielo no cambiará, ni me abandonará ni lo abandonaré.

Diferentes formas de decir lo mismo, todo para consolar las pérdidas y que no hagan más daño del necesario.

viernes, 19 de junio de 2009

Cápsulas bajo tierra - Los vagones

Donde está el ambiente del Metro es dentro de los vagones. Coged el Metro un Viernes a partir de las 11 de la noche. Descubriréis que aquellas barras que pensabáis que eran para agarrarse y no caerse sirven para hacer dominadas, colgarse sin ningún proposito, balancearse, balancearse y dar una patada a alguien... Aprovecho para reivindicar que días como esos los vagones tendrían que tener posavasos.

Y es que meterte en uno es como atravesar el armario de Narnia, sólo que no sabes lo que vas a encontrar. Los vagones son como las personas, las hay de todos los tipos. Destaquemos algunos:

- Vagón aromático: este se suele encontrar a horas puntas, atestado de personas y con aromas variados.
- Vagón musical: dicese del vagón con su propia banda de música. Los hay que tienen un tipo con un acordeón, un dúo compuesto de guitarra y una flauta de pan... En navidades yo he encontrado una persona cantando villancicos. Todas las bandas van equipadas por un gran bafle y un mp3 para poner música de fondo.
- Vagón sauna: en verano, Metro de Madrid convierte los vagones en saunas para nuestro disfrute y beneficio así como para llevar mejor el calor exterior. En contraposición a esto, está el vagón congelador, el cual es una cámara frigorífica con asientos.

Pero claro... Para que ocurra todo esto, antes tendremos que coger un tren.

domingo, 14 de junio de 2009

Cápsulas bajo tierra - Relaciones íntimas

Se han dado casos de personas que han ligado en el Metro, yo sin ir más lejos (esto daría para hablar largo y tendido), pero las relaciones bajo tierra nunca terminan bien. Hay que tener una cosa muy clara, el Metro no se inventó para hacer amigos, más bien todo lo contrario. El entrar en un vagón supone un cambio de caracter radical si uno va solo... El autismo interior aflora en nosotros. Ir acompañado en un vagón en el que todo el mundo va solo supone ser el centro de atención ya que los vagones gozan de una perfecta acústica.

Si hay personas que saben relacionarse. Hay frases recurrentes como "vas a salir?", "-inserte frase de reggeaton aquí-" del puto móvil con el altavoz puesto (que algún día alguien se va a tragar) o una que me encanta cuando ya se está en marcha "este tren va para...?".

Pero si uno va solo, sin libro, ni música, y la gente prefiere empujarte para salir en vez de preguntarte, el Metro te ofrece una alternativa: habéis mirado alguna vez durante más de cinco segundos el gotelé? Con el suelo del vagón sólo necesitáis dos y tendréis formas de exquisita belleza delante vuestra. Qué tendrán esos redondeles negros que desvían todas las miradas?

Y es que dentro de los vagones puede pasar cualquier cosa.

Crónicas bajo mis pies

Como buen ciudadano, me gusta contribuir con el progreso, especialmente con el mío, y ya si hablamos del progreso económico ni os cuento. Y por eso un buen día decidí a ponerme a trabajar, pero no sólo lo decidí si no que hasta me puse y todo, y en un curro de los de verdad! Me dieron mi tarjeta personalizada (una tarjeta blanca con una etiqueta y mi nombre), ficho todos los días (echo un autógrafo en una hoja al lao de mi nombre), me identifican por un número en vez de por mi nombre... Un trabajo serio en toda regla.

Entre todas las cosas de las que podría hablar de ese maravilloso lugar me quedaré con algo tan despreciado como es la moqueta, por que sí, la moqueta aún hay gente que decide que es algo bueno para un sitio donde trabajan más de 400 personas.

Si fueras un objeto feo, sucio, pisoteado, infravalorado, el cual sólo recibe insultos y sobre el que se queja todo el mundo, cómo estarías? Durante meses pensé que la moqueta iba cogiendo diferentes tonalidades según el día y la época del año por la mierda que se acumulaba y los años que debe tener, ahora... Ahora veo que tiene sentimientos, además, en qué hora se me ha ocurrido pensar que en mi curro no la limpian? No es suciedad, es la moqueta que esta triste y llora... Llora barro, llora migas, llora pañuelos usados... Y así...

Habéis oído hablar sobre las carpas radioactivas del Retiro? Unas aprendices, si vieran a nuestra moqueta... Eso tiene vida propia... Literalmente. Cuenta la leyenda que hay ex-trabajadores del lugar, que un día la moqueta los atrapó bajo sus fauces y ahora conviven debajo de ella.

Pero qué es lo peor de todo? Qué tal y como están las cosas a día de hoy, encima hay que dar las gracias.

miércoles, 10 de junio de 2009

Dejándome llevar como un papel por el viento. Sin oponer resistencia. Mi subconsciente será el conductor.

lunes, 8 de junio de 2009

24-7

Los músculos en tensión. Los ojos bien abiertos y las venas hinchadas. A lo que venga... Pero es otra vez igual, sin poder decir que no. Dando el 110 % y aún todavía existen quejas. Veinticuatro horas nunca fueron suficiente y siempre están mal distribuidas.

Por qué tengo que ser yo la persona que vale para absolutamente todo? Hago completos por nada y se pide más.

Lo que doy es lo que tengo, no pidáis más porque no hay.